COVID-19: Escuchar y comprender a la ciudadanía en momentos decisivos

Hemos dispuesto una plataforma para mostrar las percepciones y preocupaciones que expresa la ciudadanía de América Latina y el Caribe en Internet durante la pandemia del COVID-19. Permite escuchar mejor y comprender a la ciudadanía en este momento decisivo, enfocándose en las necesidades de dignidad, confianza, seguridad y visibilidad de latinoamericanos y caribeños.

Contribuye, además, a estimular la creación de soluciones innovadoras que ya comienzan a emerger en la región. 

Conéctate para saber qué es lo que preocupa más en tu país y sé parte de la solución. Esta crisis la enfrentamos juntos: haz clic aquí


COVID-19: nuestro momento de dar batalla.

Estamos pasando una crisis sin precedentes. Los gobiernos, las agencias de desarrollo, las organizaciones, las empresas, la ciudadanía, están buscando hacer frente a lo que ocurre del mejor modo posible. Seguimos instrucciones para organizarnos, muchas veces tomando decisiones en tiempos muy cortos y bajo mucha presión e incertidumbre.
En este contexto, escuchar y comprendernos mejor tiene un valor inestimable para ese proceso de toma de decisiones.
Desde el Grupo BID estamos trabajando sin descanso para apoyar a la región desde muchos frentes. Con la ciudadanía, procesamos y analizamos millones de comentarios que se están produciendo al mismo tiempo, en Internet por los/as ciudadanos/as. El objetivo es escuchar mejor, para comprender el impacto que está teniendo la crisis y la avalancha de información cruzada en las necesidades ciudadanas de dignidad, confianza, seguridad, y visibilidad. Al procesar y analizar esas variables usando Inteligencia Artificial (IA), sumada a inteligencia humana para estructurarla, nos dimos cuenta de que es posible visualizar más claramente soluciones accionables desde la ciudadanía, los gobiernos y el sector privado.
Estudios de caso demuestran que conocer las necesidades de la ciudadanía tiene el potencial de inspirar innovaciones.

Vimos que mientras que es importante saber cómo evoluciona la pandemia, y los efectos que ya está teniendo en los sistemas económicos y sociales como los conocemos hasta ahora, incluir y usar de manera pragmática los datos disponibles nos permite contextualizar lo que ocurre desde otra perspectiva única: la ciudadana.
¿En qué consiste el aporte de datos producidos por la ciudadanía?
Los datos son opiniones de los ciudadanos y las ciudadanas, compartidas como textos en Internet.
Para lograr procesar esos datos con la rapidez de la demanda y la urgencia de la situación, nos exigimos ser lo más realistas posible.
Por eso en este primer momento, nos hemos enfocado en recoger fuentes fácilmente integrables y procesables para ser interpretadas rápidamente por nuestros algoritmos.
De esta manera, recogiendo información de Twitter, podemos madurar nuestro análisis, incorporando tweets en tiempo real mientras que sumamos nuevas fuentes de información.
Procesamos y analizamos millones de piezas de contenidos producidas por la ciudadanía en tiempo real, diariamente.
Así, por ejemplo, analizamos y procesamos los tweets que mencionan COVID-19, Coronavirus o conceptos muy relacionados. Gracias a que los datos proceden de personas que han indicado su geolocalización en su perfil de Twitter, podamos mapear sus opiniones/necesidades y comparar la intensidad y volumen de preocupaciones y oportunidades en distintas regiones.
La experiencia nos dice que la cantidad de datos será de varios millones de unidades de texto cada mes. 

Conéctate para saber qué es lo que preocupa más en tu país y contribuir a ser parte de la solución.
Haciendo esto podemos fomentar soluciones a las preocupaciones que detectamos, también de forma geolocalizada.
Para contribuir a conocer soluciones accionables, estamos también recogiendo opiniones en encuestas online
Cuando lleguemos a un volumen significativo de respuestas geolocalizadas por país, lo incorporaremos al análisis.
En esa línea, estamos activamente buscando otras fuentes de opiniones relevantes, basadas en texto, para añadir a esta información que compartimos.

Esto nos interesa para tener más cobertura en países, regiones, demográficas y diversidad, con la idea de mejorar permanente y activamente la representatividad de la población.
¿Cómo analizamos los datos?
Aquí viene una parte más árida de la explicación, pero queríamos compartirla para que puedas valorar la extensión, alcance y gran aporte de la información que abrimos para acceso público. 

Esto sigue así: trabajamos en el análisis de datos con un software que desarrolló la start-up Citibeats -que nació como una organización social-respondiendo a los más altos estándares éticos exigidos en el manejo de esos datos desde el Grupo BID. 


Citibeats usa algoritmos, en categorías definidas por nosotros como expertos en temas de participación ciudadana, para analizar diversas perspectivas en esta crisis.
Esas categorías surgen del volumen e intensidad de los datos que hemos visto en esta crisis, y van desde seguridad alimentaria, historias iluminantes, seguridad ciudadana, violencia doméstica, hasta salud mental.
Esta tecnología está basada en procesamiento de lenguaje natural (NLP en inglés) y aprendizaje automático (machine-learning o ML en inglés).
Está especialmente diseñada para contextos que cambian rápidamente, como la pandemia que sufrimos.
Aunque estemos juntos en esto, somos todos diversos, por eso usamos modelos que tienen en cuenta referencias y lenguaje local de cada país.
Para que te des una idea, la precisión de estos modelos de clasificación es similar a la de expertos humanos, con la diferencia de que los algoritmos pueden procesar millones de datos por día.
Combinando la escalabilidad de datos masivos (big data), la sutileza y subjetividad humana de las percepciones, contamos con una herramienta en la que los ciudadanos actúan como “sensores”, gracias a que al compartir sus opiniones están dando un gran aporte cívico. Estos sensores, nos brindan una visión más granular desde entornos de ciudades, países y regiones, así como lo más impactante: en tiempo real.
Es indudable que la mayor representatividad es la aspiración de todo este trabajo.
La experiencia acumulada en temas de participación ciudadana, a la que le sumamos el uso de IA, nos dice que alcanzar el análisis de millones de opiniones al mes, con actualizaciones diarias, es una fuente con potencial inestimable para el proceso de toma de decisiones.
Para contrastar este dato, pensemos en las encuestas que aportan un gran valor de análisis, pero que procesan la información de solo 1000 personas por país y se realizan en periodos de 6 a 12 meses.
Esta herramienta procesa y analiza millones de piezas de contenidos de diferentes personas y por día.

Es nuestra esperanza que esta información pueda motivar a otras personas, gobiernos y sector privado, a investigar los retos locales y movilizar soluciones.