Diálogo público-privado en México: cómo el intercambio puede hacer avanzar las agendas climáticas

¿Cómo puede involucrarse el sector empresarial en las agendas climáticas? ¿Cómo puede llegarse a objetivos comunes, que guíen un camino hacia el desarrollo sostenible, entre actores de características diferentes? Uno de los mecanismos para lograr esos fines el diálogo público-privado, y esa fue la experiencia en México a la hora de poner en funcionamiento políticas para reducir las emisiones de gases de efecto invernadero y cumplir con las metas asumidas para 2030.

Qué son los Diálogos público-privados

Se trata de espacios de participación para el diseño de instrumentos de política pública, de los que participan actores gubernamentales y de la sociedad civil, y que en este caso estuvieron orientados hacia las políticas climáticas. Las sectores específicos que entran en juego en el proceso se dividen en distintos grupos, como el de la electricidad, el residencial y comercial, el del sector industrial, el de los residuos y el del transporte. Cada uno de esos diálogos, de las reuniones y conclusiones que de allí se desprenden, son agrupadas a su vez por el Consejo Consultivo para la Transición Energética, que asesora a la Secretaría de Energía de México respecto de las acciones necesarias para dar cumpliendo a las metas asumidas por el país de cara a 2030 y en el contexto del Acuerdo de París y la Ley de Transición Energética.

De acuerdo a la OCDE, la participación de la sociedad civil –consumidores, emprendedores privados, empleados, ciudadanos, asociaciones y más– en el diseño de políticas públicas se hace eco de la necesidad del Estado y los gobiernos de lograr la legitimidad al mejorar la transparencia, calidad y efectividad de sus políticas.

Cómo funcionan en la práctica

Para trabajar en los temas específicos que corresponden a los diferentes sectores, cada grupo establece la frecuencia de sus reuniones, de las que participan representantes del sector empresarial y la sociedad civil, y luego informa al Consejo sobre sus avances y conclusiones. Luego, el Consejo realiza sesiones, a las que asisten dos integrantes de organismos no gubernamentales y dos representantes de instituciones académicas. Es decir que en esta segunda instancia también se incorpora la colaboración de la ciudadanía. De esa manera, el intercambio con especialistas de sectores de la sociedad civil ayuda a evaluar las medidas y costos de las políticas climáticas.

El contexto y los antecedentes

A través de su Contribución Nacional Determinada (NDC, por sus siglas en inglés), México se comprometió a una reducción del 22% de su emisión de gases de efecto invernadero para el 2030. Este esfuerzo está acompañado por dos leyes relevantes: la Ley General de Cambio Climático y la Ley de Transición Energética. En ellas, se establecen las bases para el desarrollo de una industria para las energías renovables y mecanismos de financiamiento, apoyo y transición hacia una matriz energética diversificada.